PaiN Gaming explica su repentina salida de Dota 2 apenas dos meses después de volver a la escena
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La organización sudamericana de esports paiN Gaming se bajó oficialmente otra vez de Dota 2, apenas dos meses después de regresar al competitivo, apuntando a desafíos estructurales y preocupaciones sobre la sostenibilidad a largo plazo como razones detrás de la decisión.
En un comunicado publicado el 12 de abril, paiN Gaming confirmó que separó sus caminos de mutuo acuerdo con todo su roster de Dota 2, compuesto por Gonzalo “DarkMago” Herrera, Frank “Frank” Ayala, Elvis “Scofield” Peña, Yelsthin “Elmisho” Hurtado y Máximo “Wits” Orozco, junto con su cuerpo técnico formado por Juan “Vintage” Angulo, Ryan “Tristam” Diaz y Edson “EdsonVera” Bazan.
El movimiento pone fin de forma efectiva al breve regreso de la organización a la escena competitiva del MOBA de Valve.
“A lo largo de este recorrido, hicimos una evaluación cuidadosa del proyecto en su conjunto y llegamos a la conclusión de que este es el momento correcto para cerrar este capítulo, considerando las exigencias, los desafíos estructurales y la necesidad de asegurar la sostenibilidad del proyecto para poder mantenernos al más alto nivel competitivo”, dijo paiN Gaming en el comunicado.
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Hoy, paiN se despide de otro capítulo en la historia de la organización dentro de Dota 2 🥲
Por mutuo acuerdo, paiN y el roster compuesto por Wits, DarkMago, Frank, Scofield y Elmisho, además del cuerpo técnico formado por Vintage, Tristam y EdsonVera, seguirán sus caminos por separado…
La organización con base en Brasil agradeció a sus jugadores, staff y fans por el apoyo durante este corto paso por la escena, aunque dejó abierta la puerta para un eventual regreso a Dota 2: “Quién sabe, tal vez nuestros caminos se crucen otra vez en el futuro”.
El breve regreso de paiN Gaming a Dota 2
PaiN Gaming recién había vuelto a Dota 2 el pasado 2 de febrero, cuando fichó al roster de Peru Rejects y marcó así su regreso a la escena después de seis años. La vuelta generó inicialmente bastante optimismo entre los fans sudamericanos, ya que paiN es una de las marcas de esports más reconocidas de la región, especialmente en Counter-Strike 2 y League of Legends.

Sin embargo, el equipo tuvo problemas para encontrar estabilidad desde el arranque. Apenas dos partidos dentro de DreamLeague Season 28, su primer torneo, el equipo mandó a la banca al carry David “Parker” Nicho Flores, una figura bastante polémica, y sumó a Aliaksei “Smiling Knight” Svirydau como stand-in.
Más tarde, Vintage apuntó a problemas internos, señalando que el equipo estaba lidiando con “un problema grupal” y “un problema de actitud” que no se pudo solucionar. Finalmente, paiN terminó cerca del fondo en DreamLeague Season 28, cerrando en el puesto 13-14.
Después vino un cambio de roster, con Wits entrando en reemplazo de Parker, pero la consistencia siguió sin aparecer. Aunque el equipo logró quedarse con el primer lugar en el torneo tier 3 CCT Season 2 Series 8, no pudo trasladar ese impulso a competencias de mayor nivel y terminó en el puesto 11-12 en ESL One Birmingham. Casi dos semanas después de ese evento, paiN disolvió su división de Dota 2.
Qué significa la salida de paiN Gaming para la escena sudamericana de Dota 2

La salida de paiN Gaming es un golpe fuerte para la escena sudamericana de Dota 2, que desde hace años depende de organizaciones consolidadas para entregar los recursos necesarios y así competir con regiones como Europa y China.
Como una de las pocas marcas grandes de la región, junto a organizaciones como HEROIC, paiN tenía el respaldo financiero y el apoyo de la comunidad para sostener un roster de primer nivel. Su salida deja un vacío dentro del competitivo profesional de Dota en Sudamérica, especialmente para jugadores emergentes y equipos más chicos que dependen de stacks o patrocinios limitados, porque ahora tendrán menos organizaciones a las que poder sumarse con una perspectiva de largo plazo.
Aunque paiN no le cerró completamente la puerta a Dota 2, su salida tan rápida deja en evidencia que la escena actual en Sudamérica puede ser demasiado exigente o financieramente riesgosa para organizaciones que no cuentan con estabilidad asegurada ni con resultados consistentes en torneos de primer nivel.

