Fortnite endurece los requisitos anti-cheat para torneos en PC
Epic Games está subiendo el nivel en su pelea contra los tramposos en Fortnite, y esta vez el foco está puesto en quienes juegan torneos en PC.
Desde el 19 de febrero de 2026, cualquiera que compita en PC va a tener que cumplir requisitos de seguridad más estrictos, ya que Epic se está apoyando en protecciones a nivel de hardware para hacerle la vida más difícil a los que usan cheats y a los dispositivos de trampa.
El cambio grande incluye habilitar Secure Boot, TPM e IOMMU para torneos de Fortnite en PC. Son funciones de seguridad de sistemas modernos, y Epic ahora las está tratando como un mínimo si querís jugar competitivo.
IOMMU, en particular, permite que el sistema operativo controle cómo los dispositivos acceden a la memoria del sistema, lo que —según Epic— ayuda a proteger la memoria del juego de Fortnite para que no la anden “toqueteando” dispositivos externos de cheat.
Actualización anti-cheat 2026: estamos ampliando los requisitos en PC para torneos desde el 19 de febrero.
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La mayoría no va a necesitar un PC nuevo: la compañía explica que, si tu computador es compatible con Windows 11 (un grupo que cubre cerca del 95% de la base de jugadores de Fortnite en PC), probablemente ya cumplís con los requisitos o solo te falta hacer un par de ajustes en la BIOS o en la configuración del sistema.
Eso sí, estos requisitos más duros para PC son solo una parte de la ofensiva más amplia de Epic. Junto con los cambios técnicos, la empresa también está destacando nuevas acciones legales contra cheaters y otros que se pasan las reglas por alto.
Lo más llamativo: un jugador que usó cheats en Fortnite y además lanzó ataques DDoS contra los servidores de Epic recibió un baneo de por vida de todos los juegos y servicios de Epic, y la compañía dice que también tomó acciones legales en su contra.

Epic también apunta a un fallo judicial que le otorgó a la compañía una sentencia de US$175.000 contra un tramposo de torneos que ignoró una demanda.
Además, presentó otra demanda por separado apuntando al desarrollador de un programa de cheats y a varias personas involucradas en venderlo, y luego llegó a acuerdos con múltiples infractores, incluyendo a un jugador competitivo que ayudó a otros a hacer trampa, a un vendedor de cheats que también realizó ataques DDoS, y a alguien que robó y vendió cuentas de Epic.
Epic advierte que quienes rompan las reglas se exponen, como mínimo, a baneos y también podrían perder cualquier plata que hayan ganado con trampas o estafas relacionadas, además de posibles consecuencias legales.
En lo técnico, Epic dice que sigue parchando exploits, reforzando sistemas contra el reverse-engineering, apoyándose en la protección a nivel kernel de Easy Anti-Cheat, y usando datos más machine learning para detectar comportamientos sospechosos.
